Una nueva ludoteca en Perú

Toda una experiencia para la familia de HAZI TALDEA…

 

Durante el curso 2014-2015 de HAZI TALDEA en Santa Clara, surgió la oportunidad de ayudar a un pequeño  barrio llamado San Martín de Porres, en Lima, Perú. Silvia, una de nuestras monitoras estuvo ayudando en un colegio de este mismo barrio durante 2 meses, y pudo conocer muy de cerca la situación que se vivía en una de las zonas más conflictivas de Lima.

Entonces se nos ocurrió una idea: ¿Qué tenían en común los niños y niñas de HAZI TALDEA con los niños del Colegio 1 de San Martín de Porres? Fue la excusa perfecta para que dos realidades, tan distintas, pero tan cercanas a la vez, se pusieran en contacto.

Nos embarcamos en un bonito proyecto en el que el objetivo principal fue que niños y niñas de ambos sitios tomaran conciencia de lo distintas que eran sus realidades, pero de la cantidad de cosas que tenían en común: los juegos, los amigos, las sonrisas… Los chicos y chicas de HAZI conocieron lo difícil que puede resultar la vida para otros niños y niñas de su misma edad, la situación de pobreza en la que viven, el barrio tan desolador del que se rodeaban… y sin embargo, nos transmitían toda su alegría a través de Skype.

Para ayudar a este pequeño barrio y a un grupo encantador de monjas voluntarias, que luchaban por dar una mejor vida a sus niños y niñas, HAZI TALDEA se propuso lo siguiente: conseguir reunir una buena cantidad de dinero para enviar a la asociación ATD de Perú, y así lograr que habilitaran un bonito centro para que los niños y niñas pudieran leer, jugar y relacionarse con otros niños del barrio.

¿Y que creéis que paso? Pues que gracias a niños y niñas, padres y madres, monitores, parroquia y toda la gente que nos quiso ayudar, ¡Conseguimos 3.000€ que fueron directos a Lima! Ni más ni menos. La venta de boletos para las cestas de Navidad, el mercadillo de juguetes, el pintxopote solidario… todas la iniciativas tuvieron una acogida increíble e hicieron posible que San Martín de Porres tenga, a día de hoy, un centro para sus niños y niñas donde poder aprender y jugar, en condiciones adecuadas, y disfrutando un poco más de su infancia.

Gracias a todos los que participasteis en esta iniciativa, ya que sin vosotros, no hubiera sido posible.

 

Si aún quieres saber más, no olvides que puedes leer nuestra experiencia con Kinshasa, una ciudad del Congo.

Juntos, con poco, hemos hecho mucho.